domingo 23 de septiembre de 2007


Mamá, el lobo de caperucita existe....


Estaba de pie sobre la avenida que pasa frente a la terminal esperando abordar la acostumbrada buseta, la tarde transcurría igual que todas las tardes, mucho calor, la gente comprando mango biche, chontaduro, agua de coco y demás, cuando así de la nada se escucho, “el lobo”, “el lobo” y después de este rugido el movimiento de carritos, carretas y sombrillas empezó a hacerse masivo.- Me imagine al lobo de caperucita roja que se trago a la abuela de un solo mordisco por la manera en que todos estos vendedores ambulantes empezaron la huida, al voltearme, me di cuenta para mi sorpresa que no era un lobo, peludo y de dos metros, era una camioneta de policías la que se acercaba y a su paso iba recogiendo la mercancía de los vendedores que no alcanzaron a partir.

La pregunta es, ¿En donde esta el crimen de estos personajes como para que la policía los persiga de esta manera?, - Nosotros no estamos robando, tampoco estamos vendiendo droga en una esquina y mucho menos atentamos contra la moral publica- dice doña Carmela una de las tantas vendedoras de chontaduro que debe echarse a cuestas su platón para arrancar a correr con todo y sus años. Doña Carmela también nos cuenta que cada día para ellos es un verdadero trabajo, ya que se exponen a que les sea retenida la mercancía o que los pocos que se resisten sean confinados en una estación después de haber recibido un poco de maltrato.

Ellos, son simples ciudadanos que han encontrado en las ventas ambulantes una alternativa para sobrellevar el peso del desempleo y la mala condición económica de sus familias, al país se le crea una cortina de humo con indicadores que muestran que el nivel de desempleo ha disminuido, en esas encuestas se toman los sub-empleos entiéndase como las mismas ventas ambulantes para elevar cifras, pero si se va a la practica, observamos que son estos mismos sub-empleos los que son perseguidos todos los días en diferentes zonas de la ciudad.

Debemos entender que soluciones como los subempleos no son mas que calmantes para una enfermedad grave que es la falta de oportunidades laborales, pero que ya que se están presentando y por lo menos hasta que se obtenga una medida al problema en general, no se debe perseguir, porque al que persiguen por vender un mango viche a $ 200 en un anden es el mismo que se puede cansar de esa persecución y terminar robando en la esquina de al lado, al fin de cuentas es mas sano, por lo menos no le tienen miedo a los lobos.

martes 7 de agosto de 2007

DEL CINE Y OTROS DEMONIOS
Por Nelly Jordán Ordóñez


Los años gloriosos son los 40, 50, 60 y 70, de Buñuel, Bergman, Truffaut, Kurosawa. Ahora es dominado por la narración de Hollywood. La gente no dice: "Qué buena película" , sino: "Qué buenos efectos". A mí que me importan los efectos, a mi importa es el efecto de las películas sobre mí. “Luis Ospina”

Cali es una ciudad establecida sobre bases de 35 milímetros, el cine ha hecho parte de la misma historia de su evolución.- “Caliwood” como se llego a conocer por causa de Ospina, Mayolo y sin poder dejar de usar una frase de cajón al mismísimo Andrés Caicedo, aún se presenta por las calles recordándonos a nosotros, a ellos, a los que fueron y a los que fuimos espectadores, las películas que se proyectaron en betamax ó formatos magnéticos como el ¾ de pulgada y que posteriormente se pasaron a 16 ó 35 mm, esto es tan cierto, que es fácil preguntar quien no recuerda las salas de cine improvisadas en un parque, con largas bancas de madera y películas proyectadas sobre una tela blanca inmensa, que si se contaba con suerte y ese día no llovía o venteaba demasiado servia para entregar historias cautivadoras, o bueno, para aquellos que contaban con un poco mas de dinero es fácil recordar cuan brillante fue Ciudad Solar en San Fernando, así era llamada una “casona en el centro de la ciudad ” en donde Hernando Guerrero, Andrés Caicedo, Carlos Mayolo, Sandro Romero y Luis Ospina entre otros fundaron y convirtieron en un Cine Club subterráneo el 10 de abril de 1.971, un lugar con las puertas abiertas las 24 horas a cualquier cinéfilo que quisiera encontrar buenas películas y cortometrajes.- En ambos casos improvisado o no, los film programados gozaban de calidad en contenido y en forma, lejos del consumismo al que nos hemos enviciado con la proliferación de grandes centros comerciales a los que se va a cine y se busca un rincón oscuro para besar al amigo o novio de turno, además de salir enajenados a causa de la inversión multimillonaria en efectos especiales, como dice Ospina ya no se escucha “Que buena película” sino “Que buenos efectos”.

Es esa época, nacieron personajes de la talla de Oscar Muñoz artista plástico, Pedro Alcántara dedicado a la gráfica, Miguel González curador, y Fernell Franco fotógrafo, a quienes no se les puede quitar lo promisorio de sus carreras, pero estoy segura, de que así mismo nacieron estrellas no tan brillantes, pero que vivieron en la época del “Caliwood” su cuarto de hora soñando con ser directores, y que ahora bucólicamente, recuerdan la época que no esta, personajes que viven con el cierre de teatros como el Calima, Bolívar, Maria Luisa, San Nicolás, Ayacucho y el San Fernando la desaparición lenta de la ciudad fílmica que desde hace unos años queda enredada en reseñas para televisión y prensa, la misma melancolía que nos es dada a cucharadas a los que sentimos nostalgia por no poder conocer más que a través de los recuerdos de otros de ese cine que marco tanto la historia de nuestra ciudad.

Se cierra el telón, otra función ha terminado, y como diría Andrés... “Cali no ha dejado de hacer cine. A mí por lo menos eso me gusta, pero me cuido de contárselo a alguien”.

miércoles 21 de febrero de 2007

Palabras de Carlos Mayolo en la Universidad

Palabras de Carlos Mayolo en la Universidad Autónoma de Bucaramanga (UNAB), a propósito del aniversario de la muerte de Gonzalo Arango y del cumpleaños de Andrés Caicedo (Septiembre de 2003)"

Uno se muere siempre. Se muere de la dicha, de la jartera, de amor, de la pena. Uno se muere de la ilusión; también de la risa, de las ganas. Se muere por verla, se muere por todo y sólo estando muerto deja de hacerlo: se le juntan todas las ganas de morir.
Al fin, se ríe, le da pena, tiene ganas, ilusión, risa, dicha… o sea que la muerte la tenemos en la vida. Da lo mismo estar muerto que vivo.Patria o muerte, venzamos la muerte; que no existe sin la vida y viceversa. Ni muerto haría eso, primero pasan sobre mi cadáver. La pereza es morirse de la jartera y, como no hay muerto malo, dormir es tan bueno porque uno se muere del sueño. Cada vez que uno se queda dormido le quita un oficio a la pelona de la guadaña.
Yo no quería venir al mundo, le decía uno a los papás. La vida no se entiende nunca y yo me quiero meter en un hueco y morirme y no saber de nada. Toda la vida uno quiere morirse. Andrés se aburrió de seguir respirando. Hay que dejar un bello cadáver, o como Maiakoski, quien se suicidó, decía sobre Esenin, otro suicida borracho. Siquiera estás en el cielo, donde no te dé guayabo.
A la muerte hay que acostumbrarse. Si nos vamos a morir, vámonos enfermando. Ir a la muerte sin haber podido descansar buscando en ella un poco más. La barca se ha dado contra los escollos del río. Esto no se lo aconsejo a nadie: sed felices.
Estar muerto en Colombia es un lujo envidiable.
La muerte hace mirar aquello que ha de perderse para siempre y la Carranza también se aburrió y decidió pasarse. Les digo, hay que vivir la eternidad en vida.
Y Porfirio dice: vano el esfuerzo inútil, la pasión. Y León de Greiff afirmaba todo vale nada y el resto vale menos.
Yo no pienso en la muerte porque como decía Buñuel, después de muerto me gustaría poder leer los periódicos. De todos modos, vivir es esforzarme. Me muero de las ganas de acabar esta introducción y les digo que yo le presté a Andrés la plata para las pepas. La mamá no ha querido pagármelas.
Bueno, dejemos de hablar de los amigos muertos: descansen en paz".

Tomado de: UNAB

Te expones

Te expones a verme en ese estado en el que habitualmente me ves, tras de mí sombras,
frente a mí sombras,
a mi izquierda sombras, a mi derecha sombras...
y así sucesivamente... Sombras en todas las aristas de lo q compone mi existencia en este universo